Un juez federal dictaminó que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) debe abstenerse de realizar expresiones maliciosas y discursos de odio dirigidos hacia la aspirante opositora Xóchitl Gálvez.
Además, la orden requiere la eliminación de cualquier contenido previo con estas características en las redes sociales y páginas de Internet del mandatario.
La orden emitida por el juez Martín Adolfo Santos, titular del Juzgado Octavo de Distrito en materia Administrativa, despertó un enfrentamiento legal y político.
AMLO anunció su intención de denunciar al juez, alegando que su actuación fue “sectaria, ilegal e injusta”. El presidente planea presentar sus argumentos ante el Consejo de la Judicatura Federal.
La suspensión provisional, otorgada a Xóchitl Gálvez por el juez Santos, prohíbe específicamente que las autoridades. Incluyendo al presidente, realicen manifestaciones maliciosas en señales de la Presidencia y en redes sociales.
La medida también exige la eliminación de publicaciones y contenidos relacionados con Gálvez en plataformas como Twitter, YouTube, Facebook y el programa “La Mañanera“.
En su defensa, el juez Santos enfatizó que la suspensión no limita la difusión pública de información sobre Gálvez proveniente de fuentes ajenas a la Presidencia.
Su enfoque es salvaguardar los derechos fundamentales de honor, dignidad y vida privada de la candidata opositora.
Aunque la Consejería Jurídica del Ejecutivo puede impugnar la suspensión provisional ante un tribunal colegiado. Las autoridades están obligadas a cumplir con el mandato del juez mientras se resuelve la impugnación.La decisión sobre la suspensión definitiva se espera el 11 de agosto y podría tener implicaciones duraderas.
Xóchitl Gálvez tiene la responsabilidad de denunciar posibles incumplimientos de la suspensión. Y el juez Santos será quien evalúe si las acciones del presidente y sus colaboradores violan los términos de la orden.
Este episodio no es la primera vez que AMLO se enfrenta a restricciones relacionadas con comentarios sobre Gálvez. A pesar de órdenes previas de autoridades electorales, el presidente ha continuado mencionándola, evitando sanciones hasta el momento.
Vale la pena recordar que en 2005, una violación similar a una suspensión condujo al desafuero de López Obrador cuando era jefe de Gobierno del Distrito Federal.











