El lunes 4 de agosto fue ejecutado Mario Machuca Sánchez, líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Cancún y exdiputado federal.
La violencia ligada a intereses políticos y sindicales volvió a sacudir a Quintana Roo.
A plena luz del día y en una zona concurrida de la ciudad.
El crimen ocurrió alrededor de las 14:00 horas, cuando Machuca Sánchez salía de una agencia automotriz ubicada en el cruce de las avenidas Kabah y Chichén Itzá, en la Supermanzana 59.
Según testigos, fue interceptado por sicarios disfrazados de repartidores de comida, quienes lo atacaron con al menos cinco disparos cuando se encontraba dentro de su camioneta de lujo.
La ejecución ha generado una ola de indignación en el sector turístico y sindical de la región, ya que Machuca era una figura clave en la representación de trabajadores hoteleros y gastronómicos.
Horas antes de su asesinato, había encabezado un evento de la CROC.
Lo anterior ha llevado a la Fiscalía General del Estado a considerar un posible móvil laboral como una de las líneas principales de investigación.
Ejecución de líder de la CROC: otro golpe a los sindicatos en Quintana Roo
El asesinato de Mario Machuca no es un caso aislado.
En lo que va del año, cuatro líderes sindicales han sido ejecutados en Quintana Roo, lo que refleja el clima de tensión y violencia que se vive en la entidad.
Entre los casos más recientes se encuentran:
- – César Contreras Arteaga, dirigente de mototaxistas de UNTRAC en Alfredo V. Bonfil, asesinado el 25 de julio.
- – Abel “N”, delegado sindical en Puerto Aventuras, ejecutado el 13 de julio dentro de su vehículo.
- – Evaristo Gómez Díaz, líder cañero de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar, asesinado junto a sus escoltas el 13 de mayo en Othón P. Blanco.
Todos estos crímenes comparten un patrón: las víctimas estaban ligadas a intereses gremiales, laborales o políticos.
También, comparten el hecho de que los ataques fueron perpetrados de manera directa y sin mediar amenazas públicas.
Violencia en Quintana Roo: foco rojo para líderes sindicales
Con estos hechos, Quintana Roo enfrenta un creciente problema de violencia dirigida contra figuras sindicales y empresariales.
Particularmente en zonas turísticas clave como Cancún, Playa del Carmen y Tulum.
La inseguridad no solo amenaza la integridad de los trabajadores y sus representantes, sino también la estabilidad laboral de uno de los estados más importantes para el turismo nacional e internacional.
El caso de Mario Machuca podría marcar un punto de inflexión.
De confirmarse el móvil sindical, el mensaje es claro: las disputas laborales en el estado están escalando a niveles de violencia extrema, y la impunidad sigue siendo el principal combustible de esta ola de asesinatos.
Las autoridades han prometido resultados en las investigaciones.
Sin embargo, para muchos en Quintana Roo, el daño ya está hecho.
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