El gobierno de México anunció que busca incrementar el impuesto a bebidas azucaradas (IEPS refrescos) dentro del Paquete Económico 2026.
Aunque el argumento oficial se centra en mejorar la salud pública y aumentar la recaudación, hay múltiples razones para cuestionar esta medida.
A continuación, te presentamos los cinco puntos negativos sobre el aumento al impuesto a refrescos en México que están generando preocupación entre los consumidores, pequeños comercios y analistas económicos.
1. Impacto en los hogares de bajos ingresos
Este tipo de impuestos son considerados regresivos, ya que afectan en mayor proporción a las familias con menos recursos.
En los sectores más pobres, el gasto en bebidas saborizadas representa un porcentaje importante del ingreso, por lo que la medida afecta directamente a quienes menos tienen.
2. Efectos limitados sin políticas complementarias
Especialistas advierten que, si no se acompaña de campañas de educación alimentaria y acceso a agua potable de calidad, el impuesto podría ser poco efectivo.
Existe el riesgo de que los consumidores simplemente sustituyan los refrescos por otros productos ultraprocesados igualmente dañinos.
3. Cobrar más impuestos no ayuda a mejorar la salud de los mexicanos
En México, desde 2014, la recaudación del IEPS a bebidas azucaradas ha crecido más de 40% en términos reales, pero la obesidad y la diabetes siguen siendo problemas de salud pública significativos y en aumento.
Lo anterior, confirma que el impuesto a las bebidas azucaradas no ha tenido el impacto esperado por las autoridades.
4. Pérdida de empleos
La industria refresquera mexicana ha advertido que la medida podría traducirse en una reducción de ventas y, por consecuencia, afectar a miles de pequeños comercios, tienditas y empleos vinculados con la cadena de producción y distribución.
5. Falta de claridad en el destino de los recursos
Uno de los principales cuestionamientos es que no existe garantía de que lo recaudado se utilice directamente en programas de prevención de obesidad o atención a enfermedades relacionadas con el consumo de azúcar.
En lugar de destinarse a salud pública, los recursos podrían perderse en el gasto corriente del gobierno.
Finalmente, el aumento al IEPS refrescos en México abre un debate importante:
Hasta el momento, los datos demuestran que el aumento al IEPS a bebidas azucaradas no es una estrategia que esté ayudando a mejorar la salud de los mexicanos.
Por el contrario, es una acción que afecta los bolsillos de las familias mexicanas más vulnerables.
Mientras no existan políticas integrales y un destino claro para los recursos, la medida ha generado más dudas e incertidumbre, que beneficios para las empresas y las familias mexicanas.










