México enfrenta un rezago crítico en materia de prevención de desastres. Solo 629 municipios, lo que representa apenas una cuarta parte (25%) del total nacional, cuentan con un Atlas de riesgo actualizado. De hecho, la mayoría de estas guías, esenciales para la Protección Civil, se elaboraron hace 14 años o más, según datos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
La falta de prevención en las zonas de desastre
La vulnerabilidad del país se hizo patente con las intensas lluvias de octubre. Los fenómenos afectaron a 111 municipios en Veracruz, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Querétaro. Sin embargo, solo 24 de estas localidades (el 21%) tenían un Atlas de riesgo registrado. Esta falta de mapeo de peligros deja a las comunidades en la indefensión.
El objetivo de un Atlas de riesgo es generar información geográfica. Esta información simula escenarios de desastres. Por lo tanto, permite a las autoridades tomar decisiones oportunas e implementar medidas de mitigación efectivas. La obsolescencia de los documentos existentes dificulta gravemente la respuesta ante emergencias.
Fechas de elaboración y el rezago en los Atlas de riesgo
El rezago es alarmante. Los datos del Cenapred detallan que solo 17 de estos planes de prevención se elaboraron en el año en curso. En contraste, 111 documentos datan de 2011, y 13 se hicieron entre 2000 y 2008.
- Puebla y Querétaro: En Puebla, solo cuatro de los 23 municipios afectados tenían un atlas. En Querétaro, ninguna de las ocho localidades impactadas en la Sierra Gorda contaba con el documento.
En consecuencia, los municipios están desfasados ante los peligros naturales. Finalmente, sin una herramienta integral de información, la capacidad de las autoridades para prevenir desastres y proteger a la población se ve seriamente limitada.










