La Deuda Bruta del Sector Público Federal alcanzó un saldo superior a 19.6 billones de pesos acumulados a septiembre de este año. Esto representa un incremento al 54.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), impulsado principalmente por los apoyos financieros destinados al rescate de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La Deuda Bruta del sector público federal se disparó. Alcanzó un nivel estimado de 54.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). El saldo acumulado superó los 19.6 billones de pesos hasta septiembre de 2025. Este aumento refleja directamente el costo de los apoyos financieros que se están inyectando a Pemex.
Al cierre de 2023, este indicador era equivalente al 47.2 por ciento del PIB, con un saldo de 15.1 billones de pesos. Al concluir 2024, la cifra ya había ascendido al 53.3 por ciento, registrando 18.1 billones. La diferencia de 1.5 billones de pesos respecto al saldo de diciembre pasado refleja una parte del apoyo a la petrolera.
Deuda Bruta: Definición y Perspectiva de Crecimiento
La Deuda Bruta es una métrica clave para evaluar la salud financiera del país. Es la suma de todas las obligaciones financieras pendientes. Incluye pasivos internos y externos del Gobierno federal. También comprende las deudas de las empresas públicas del Estado y la banca de desarrollo. Es importante destacar que esta métrica representa la deuda total sin descontar los activos financieros del Gobierno.
Víctor Manuel Herrera, socio en Miranda Ratings Advisory, comentó sobre la situación. Él mencionó que el alza se debe al rescate de Pemex y al gasto excesivo del Gobierno en otros rubros. La Secretaría de Hacienda (SHCP) proyecta que la Deuda Bruta del sector público suba todavía más. Estiman que alcanzará el 57.4 por ciento como porcentaje del PIB al cierre de 2025. Además, la SHCP prevé mantenerla en ese mismo nivel más allá de 2030, algo que los analistas consideran muy cuestionable.
Riesgo de Pérdida del Grado de Inversión
Herrera alertó sobre el riesgo que esta trayectoria impone a la calificación crediticia del país. La Deuda Bruta es uno de los indicadores clave que las calificadoras toman en cuenta para evaluar el riesgo. “En cualquier momento podrían decir: ‘bajamos un escalón porque ya no es compatible este nivel de deuda con una calificación ‘BBB'”. Actualmente, Standard & Poor’s (S&P) mantiene al país en esa calificación.
El analista advirtió sobre el “foco rojo” que se aproxima. “El problema es que los países emergentes empiezan a perder el grado de inversión cuando la relación deuda-PIB excede de 60 por ciento“. Si la deuda se acerca a este porcentaje en dos o tres años, lo más probable es que la calificación baje a ‘BBB-‘. Esto pondría a México en el camino para perder el grado de inversión. Por consiguiente, la gestión de la deuda de Pemex y el control del gasto público se vuelven imperativos para mantener la estabilidad macroeconómica y la confianza de los mercados internacionales.










