Al menos 1,731 escuelas públicas de nivel básico en la Ciudad de México siguen sin acatar la ley que prohíbe la venta de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas. Durante el ciclo escolar 2024-2025, la plataforma MiEscuelaSaludable.org recibió 4,010 reportes de incumplimiento, una cifra que expone la dificultad para garantizar entornos saludables para más de 34 millones de estudiantes a nivel nacional.
La plataforma MiEscuelaSaludable.org, impulsada por organizaciones como la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y El Poder del Consumidor, concentra las denuncias. Estos reportes se dirigen contra planteles de primaria y secundaria en la capital. El universo de escuelas denunciadas representa una parte significativa de las 5,374 escuelas públicas de nivel básico de la Ciudad de México. La venta de alimentos no saludables persiste a pesar de la legislación.
El Entorno Escolar Persiste como Nocivo
La venta de Comida Chatarra prevalece en el entorno educativo. MiEscuelaSaludable.org detalla que el 75.9% de los planteles denunciados vende frituras y pastelillos. Mientras tanto, el 47.2% mantiene la venta de refrescos y bebidas azucaradas. La falta de infraestructura adecuada también es un problema. El 72.6% de las escuelas carece de bebederos de agua potable. Además, el 70% no cuenta con comités de vigilancia.
Estas prácticas representan un riesgo considerable para la salud de los menores. El consumo promedio es de 4.6 kilos de comida chatarra al año por cada niño. Por consiguiente, esto eleva el riesgo de desarrollar enfermedades crónico-degenerativas. El sobrepeso y la obesidad podrían aumentar 56% en los próximos diez años en los menores. De hecho, la Ciudad de México registra el mayor número de casos de diabetes a nivel nacional, según el Inegi. Es importante notar que el 40% de las calorías diarias consumidas por los niños en México provienen de productos ultraprocesados.
Impacto de la Venta de Comida Chatarra y Llamado a la Vigilancia
La reforma a la Ley General de Educación, que prohíbe la venta de productos con altos contenidos de grasas, azúcares y sodio, entró en vigor en marzo de 2025. Sin embargo, el cumplimiento sigue siendo un reto. La norma forma parte del programa federal Vida Saludable. La Redim insiste en la necesidad de vigilar activamente la aplicación de esta medida. Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, llamó a las autoridades a intensificar la supervisión.
La ley afecta tanto a los establecimientos dentro de los planteles como a los vendedores ambulantes en sus inmediaciones. La no observancia de la ley conlleva sanciones severas. Las multas pueden oscilar entre 11,314 y 1,697,100 pesos. Por lo tanto, las autoridades educativas y sanitarias deben aplicar estas sanciones para garantizar el cumplimiento. Los productos permitidos en las escuelas incluyen frutas y verduras frescas, cereales sin azúcar y agua natural como única bebida autorizada.
La Concientización como Avance
El mapa de reportes ciudadanos de MiEscuelaSaludable.org se nutre de las denuncias de alumnos, maestros y padres. El hecho de que más de 1,700 escuelas sean señaladas demuestra algo positivo. Finalmente, la directora de Redim subraya que este proceso de denuncia es una muestra de que la comunidad escolar empieza a concientizarse sobre la importancia de una alimentación adecuada. Ella enfatiza que se trata de un proceso de cambio de hábitos de consumo. La vigilancia activa y la concientización son cruciales para modificar la tendencia.










