La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acuñación de tres monedas especiales para celebrar el Mundial 2026, evento que México coorganiza junto a Estados Unidos y Canadá. Durante la sesión ordinaria, los legisladores establecieron las especificaciones técnicas para piezas de oro, plata y bimetálicas. Esta iniciativa busca inmortalizar la tercera ocasión en que el país recibe la máxima fiesta del fútbol, fortaleciendo así la identidad nacional y el coleccionismo numismático.
Características técnicas de las piezas de colección
El dictamen aprobado estipula la creación de una moneda de oro con valor nominal de 25 pesos. Esta pieza contará con un diámetro de 23 milímetros y un peso de 7.776 gramos, lo cual equivale a un cuarto de onza troy de metal puro. Por otro lado, la versión de plata tendrá un valor de 10 pesos, un diámetro de 40 milímetros y un peso de 31.103 gramos. Finalmente, se emitirá una moneda bimetálica de 20 pesos, diseñada para circular ampliamente entre la población mexicana durante el Mundial 2026.
El Banco de México dispondrá de un plazo de 90 días para definir los diseños finales que aparecerán en el reverso de las monedas. Una vez que se aprueben estas imágenes, la Casa de Moneda podrá iniciar la producción masiva en un periodo de 30 días. En consecuencia, estas piezas se convertirán en objetos de alto valor para inversores y familias que deseen conservar un recuerdo tangible del torneo.
Significado cultural y social del Mundial 2026
La diputada Patricia Flores Elizondo subrayó que el Mundial 2026 representa una oportunidad para mostrar la pasión y creatividad de México ante el mundo. Según la legisladora, las monedas celebran la lealtad de la afición mexicana, que llena estadios y mantiene viva la esperanza deportiva. Por lo tanto, el proyecto trasciende el valor económico, enfocándose en la memoria colectiva y la unión que genera el fútbol.
Además, la emisión de estas medallas conmemorativas fomenta el ahorro y la inversión en bienes de colección de alta calidad. El dictamen ahora pasará al Senado de la República para su revisión y ratificación constitucional definitiva. De esta manera, México se prepara formalmente para recibir a millones de visitantes, dejando un legado cultural y numismático duradero tras la finalización de la justa deportiva.









