El Festival AXE Ceremonia, celebrado el 5 de abril de 2025, terminó en tragedia cuando una estructura temporal se desplomó en medio del evento, dejando como saldo la muerte de Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Rojas Hernández, además de múltiples lesionados.
La Fiscalía de la Ciudad de México inició de inmediato una investigación exhaustiva para determinar las causas y establecer responsabilidades. Durante el proceso se realizaron más de 120 entrevistas, peritajes técnicos, análisis de video e inspecciones en la zona. El resultado fue claro: OCESA no tuvo responsabilidad alguna en lo ocurrido.
De acuerdo con el dictamen, la participación de OCESA se limitó a la comercialización de patrocinios y el control de accesos, sin tener injerencia en la organización ni en la supervisión de la seguridad. La Agencia de los Socios S.A.P.I. de C.V. fue señalada como la principal organizadora del festival, mientras que la Operadora Eclectic S.A. de C.V. asumió el Programa Especial de Protección Civil. La empresa Servicios de Protección Privada Lobo S.A. de C.V. estuvo a cargo de la seguridad y control de multitudes.
La Fiscalía ejerció acción penal contra ocho personas físicas y tres empresas directamente vinculadas al accidente, imputándoles negligencia en la organización, incumplimiento de normas de seguridad y deficiencias en la supervisión de estructuras temporales.
Aunque OCESA quedó fuera de responsabilidades, familiares de las víctimas expresaron inconformidad con el proceso, señalando posibles favores a algunas compañías. Sin embargo, la autoridad garantizó que las indemnizaciones se realizarán conforme a la ley y bajo principios de transparencia.
Este caso ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar protocolos de seguridad en eventos masivos, con revisiones técnicas previas y planes de contingencia sólidos para evitar que tragedias como la del Festival AXE Ceremonia vuelvan a ocurrir.









