La manifestación conmemorativa del 57 aniversario de la masacre estudiantil de Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968, se tornó violenta en la Ciudad de México. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX informó que al menos 94 policías resultaron heridos durante los disturbios.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, detalló que 78 elementos recibieron el alta médica esa misma noche. No obstante, 16 continuaron en observación y tres se reportaron en estado delicado.
Disturbios y saqueos opacaron la Manifestación
La movilización comenzó en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco con destino al Zócalo. Cientos de manifestantes embozados encabezaron las acciones violentas. Por lo tanto, al llegar al Centro Histórico, un grupo realizó pintas, saqueos y ataques a la policía. Entre los sitios más afectados se encuentra el Centro Joyero, donde se reportó el robo de piezas. Además, se incendió una tienda de conveniencia y se destruyó mobiliario urbano.
El enfrentamiento más intenso se prolongó por unos noventa minutos en el Zócalo y la calle 5 de Mayo. Los encapuchados lanzaron piedras, petardos, bombas molotov y usaron lanzallamas caseros contra la policía. Los policías respondieron con químico de extintores, portando solo equipo de protección personal.
La respuesta de las autoridades
La Jefa de Gobierno expresó su solidaridad con los elementos lesionados. Ella destacó la “valentía de las y los policías de la Ciudad de México que resistieron provocaciones sin caer en confrontaciones”. A diferencia de 1968, la presidenta Brugada aseguró que la policía capitalina no reprime, sino que protege a la ciudadanía.

El jefe de la policía, Pablo Vázquez, precisó que la manifestación contó inicialmente con 500 policías. Posteriormente, fue necesario reforzar la presencia con 1,000 agentes adicionales, sumando un total de 1,500. En consecuencia, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya abrió una investigación para identificar y sancionar a las personas que cometieron delitos durante la marcha.










