El Gobierno de México ha movilizado una inversión estratégica de 2,181 millones de pesos para proteger la producción de carne de alta calidad y fortalecer la sanidad animal en el país. Durante la conferencia matutina de este 5 de enero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo detalló que estos recursos se distribuyen de manera paulatina en estados clave. Por ejemplo, Sonora recibe 831 millones, mientras que Durango y Coahuila cuentan con 700 y 150 millones de pesos, respectivamente, para mitigar los efectos del Gusano Barrenador en el sector ganadero.
Acciones preventivas contra el Gusano Barrenador
La propagación de esta plaga representa un riesgo crítico para las exportaciones de ganado, ya que afecta directamente la salud de los animales y la economía rural. Por esta razón, el gobierno federal prioriza detener el avance de la larva hacia el norte del territorio nacional. La estrategia principal consiste en acelerar la operación de la planta productora de moscas estériles ubicada en el sur del país. Asimismo, esta tecnología biológica permite controlar la población de la mosca responsable del Gusano Barrenador sin recurrir exclusivamente a químicos dañinos.
En consecuencia, el personal especializado de la Secretaría de Agricultura mantiene una vigilancia epidemiológica constante en las zonas de mayor riesgo. Además, la colaboración con las asociaciones ganaderas resulta fundamental para detectar brotes de forma oportuna. No obstante, el éxito de la campaña depende de la disciplina en la movilización del ganado entre entidades federativas. Por lo tanto, las autoridades han reforzado los puntos de inspección sanitaria para evitar que el Gusano Barrenador se extienda a regiones libres de la plaga.
Impacto en la economía ganadera y exportaciones
Por otro lado, la protección del estatus sanitario de México es vital para mantener los acuerdos comerciales internacionales. Mientras tanto, el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, presentará un informe detallado sobre los avances técnicos de la planta de moscas próximamente. Sin duda, estas inversiones aseguran que la carne mexicana mantenga los estándares de calidad que exigen los mercados globales.
Finalmente, la presidenta reiteró que el apoyo a los productores continuará entregándose de forma transparente y por etapas. De este modo, se busca blindar la soberanía alimentaria y la estabilidad de las familias que dependen de la ganadería. Es importante mencionar que el monitoreo seguirá siendo una prioridad administrativa durante todo el año 2026.










