El ataque AR-15 en bachillerato Michoacán dejó una estela de dolor y conmoción en la mañana del 24 de marzo de 2026. A las 7:30 a. m., un alumno de 15 años identificado como Osmer H. irrumpió en el colegio Antón Makárenko de Lázaro Cárdenas portando un fusil semiautomático AR-15. Con 14 disparos fulminantes, atentó contra la vida de dos profesoras que se encontraban en la entrada del plantel, arrebatando las de María del Rosario y Tatiana Bedolla en un abrir y cerrar de ojos.
Nueve horas antes del ataque, Osmer H. publicó en sus redes sociales un video de trofeo en el que aparecía vestido de negro frente a un espejo, empuñando el AR-15 y anunciando: “Hoy es el día”. En la grabación se percibían símbolos y mensajes vinculados al movimiento extremista y misógino incel, lo cual encendió alertas en la comunidad estudiantil y en redes sociales. Sin embargo, nadie imaginó que la amenaza se concretaría con tanta brutalidad.
El fenómeno incel promueve una visión misógina y violenta que ha derivado en ataques similares en otras regiones del mundo. En el video previo al tiroteo, el agresor aludía a este discurso de odio, haciendo referencia a una supuesta venganza contra quienes considera responsables de su aislamiento. Expertos coinciden en que la radicalización de menores en espacios digitales es uno de los retos de la seguridad escolar en México.
Reacción de la comunidad y autoridades
Tras los disparos, la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) detuvo de inmediato a Osmer H. y abrió una carpeta de investigación para esclarecer los motivos y posibles cómplices. Autoridades educativas han anunciado protocolos de atención y refuerzo en la detección temprana de señales de violencia y desajuste emocional entre el alumnado. Padres de familia y estudiantes convocaron a una vigilia en memoria de las maestras y exigieron reformas urgentes en seguridad escolar.












