El caso de Manuel Alejandro, profesor universitario de Durango, generó una intensa movilización tras reportarse su esposo desaparecido el 23 de mayo de 2026. Autoridades y colectivos difundieron fichas de búsqueda en redes sociales, mientras familiares y ciudadanos se sumaban a la localización. El operativo concluyó el 26 de mayo, cuando fue encontrado con vida en la misma entidad.
La noticia, que inicialmente trajo alivio, se transformó en polémica al conocerse la versión de su esposa. Ella afirmó que la ausencia no fue forzada, sino voluntaria, y denunció que el docente mantenía una doble vida.
Esposo desaparecido y acusaciones de engaño
La esposa de Manuel Alejandro declaró públicamente que el maestro “nunca estuvo desaparecido”, sino que decidió ausentarse por motivos personales. Además, acusó a la familia del docente de ocultar información sobre su paradero y de engañar tanto a ella como a las autoridades.
Uno de los señalamientos más duros fue hacia el uso de recursos sociales en la búsqueda. La denunciante calificó lo ocurrido como un abuso de la empatía ciudadana y una falta de respeto hacia las madres buscadoras, colectivos de búsqueda y la Fiscalía General del Estado de Durango.
Hasta ahora, ni el profesor ni las autoridades han emitido un posicionamiento oficial sobre las acusaciones. El caso continúa generando debate en redes sociales, donde se cuestiona la responsabilidad legal y moral de quienes participaron en la movilización.











