Un terremoto en Filipinas de magnitud 7.8 sacudió la isla de Mindanao y provocó el colapso de varios edificios, además de dejar al menos una persona fallecida. El sismo, registrado a 35 kilómetros de profundidad en el mar, activó una alerta de tsunami para el archipiélago y otras regiones del Pacífico.
Réplicas y zonas afectadas
El Servicio Geológico de Estados Unidos informó que se registraron réplicas de hasta 6.4 grados en la escala de Richter. Las sacudidas se sintieron también en provincias de Indonesia como Sulawesi del Norte y Molucas del Norte.
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico advirtió sobre posibles olas en las próximas tres horas en las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea. Ante la emergencia, el presidente Ferdinand Marcos señaló que los equipos de respuesta trabajan en coordinación para atender a las comunidades afectadas.
Terremoto en Filipinas y riesgos recurrentes
El terremoto en Filipinas recordó la vulnerabilidad del país, ubicado en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, donde convergen fallas sísmicas y volcanes activos. Cada año, el archipiélago enfrenta alrededor de 20 tifones y tormentas tropicales, además de frecuentes movimientos telúricos.
Expertos subrayan que la combinación de sismos, tsunamis y fenómenos climáticos convierte a Filipinas en uno de los países más expuestos a desastres naturales. La magnitud del evento y sus réplicas refuerzan la necesidad de fortalecer la infraestructura y los sistemas de alerta temprana para reducir riesgos en futuras emergencias.










