La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), mostró su descontento con el alza de la inflación durante el gobierno de la 4T, y es que asegura que si la inflación llega al 5.5% se acumulará un aumento de 25% en los primeros años de administración.
Aunque se había previsto una inflación de 3.4%, los cálculos de la SHCP han cambiado, y se encuentran en 5.5%.
No se trata de un acontecimiento fortuito, pues mucho tienen que ver las presiones internacionales sobre alimentos y materias primas.
Mario Correa, economista independiente, ha comentado que al igual que el nuevo pronostico de crecimiento de la economía, de 3.4% es muy optimista, pues se mantendrá el alza de los precios.
Aunque se estén subsidiando los combustibles para evitar que su encarecimiento no afecte a la inflación, es inevitable el alza de los precios, por ejemplo, de la canasta básica.
Por su parte, instituciones como el Banco de México preven que la inflación llegará a 5.80% este 2022.
En una encuesta realizada por el Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos y Finanzas (IMEF) la expectativa es peor, pues se espera que la inflación llegue al 7%.
En el documento de PreCriterios de la SHCP, el IEPS puede volverse una presión inflacionaria adicional.
Pues junto con el menor crecimiento de la economía y el IEPS la recaudación de impuestos estará por debajo 230 mil 326 millones respecto a lo aprobado en la Ley de Ingresos de la Federación de 2022.
Los Precriterios ubican la inflación anual en 5.5% para 2022, mientras que calcula que en 2023 andará por los 3.3%.
Sin embargo la SHCP menciona que el país tiene cobertura natural, pues es productor de petróleo, y se espera que el ajuste al IEPS contenga la inflación.
Se confía en que la política de entrega de fertilizantes y rehabilitación de plantas productoras también ayude a absorber el choque originado por la falta de producción.










