La noche del domingo, la Ciudad de México vivió una de las lluvias más intensas de los últimos 73 años, registrando 84 milímetros de precipitación en el Centro Histórico, con 50 milímetros cayendo en solo 20 minutos. Esta tormenta provocó inundaciones significativas en diversas áreas de la ciudad, afectando infraestructuras clave y generando críticas hacia la administración de Clara Brugada por la falta de mantenimiento urbano.
Impacto de la lluvia en la infraestructura urbana
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México suspendió operaciones por más de cuatro horas debido a encharcamientos en pistas y plataformas, afectando a 104 vuelos y casi 15,000 pasajeros. El Sistema de Transporte Colectivo Metro sufrió un cortocircuito en la Línea 2, interrumpiendo el servicio por más de 90 minutos, mientras que el Metrobús reportó retrasos y zonas sin servicio en varias líneas.
Críticas a la gestión de Clara Brugada
La intensidad de la tormenta y las consecuentes inundaciones han generado críticas hacia la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. Usuarios en redes sociales han señalado que la falta de mantenimiento en el sistema de drenaje y la infraestructura urbana han contribuido al colapso de la ciudad, comparando la situación con el regreso de la Ciudad de México a su estado original como Tenochtitlán, cuando era una ciudad lacustre.
Medidas y respuestas oficiales
Ante la emergencia, se activó el Plan Tlaloque, movilizando a más de 140 elementos para atender encharcamientos, caídas de árboles y vehículos inundados. A pesar de las inversiones previas en infraestructura, la presidenta Claudia Sheinbaum admitió que la intensidad de la tormenta superó la capacidad del drenaje, comprometiéndose a apoyar en la recuperación de las zonas afectadas.
¿Estamos preparados para el futuro?
Este evento pone en evidencia la vulnerabilidad de la Ciudad de México ante fenómenos climáticos extremos y la necesidad de revisar y fortalecer las políticas de mantenimiento y desarrollo urbano para prevenir futuras catástrofes.










