Los presuntos abusos sexuales cometidos por el exfutbolista de las Chivas del Guadalajara, Omar Bravo, contra su hijastra, se extendieron durante varios años. De hecho, el delito se cometió desde que la hijastra de Bravo tenía 10 años y continuó hasta los 17, según reveló Juan Soltero, abogado de la víctima, en un reportaje transmitido en Imagen Noticias. La joven guardó silencio durante años debido a las amenazas de su agresor.
Amenazas económicas silenciaron a la víctima de Omar Bravo
El abogado Juan Soltero explicó la razón por la cual la menor no denunció a Omar Bravo antes. El sujeto la amenazó con dejar de ayudarlas económicamente.
Según Soltero, la víctima y su madre vivían en un domicilio proporcionado y pagado por el exfutbolista en los últimos cuatro o cinco años. Por lo tanto, el agresor advertía a la menor que, si hablaba, dejaría de apoyar a su madre e incluso podría volverse violento con ella.

Los abusos, que el exfutbolista cometía aprovechando la ausencia de la madre o durante viajes de vacaciones, incluían actos eróticos sexuales. El abogado sostuvo que los abusos iban “por arriba de la ropa y por debajo de la ropa, también en sus partes íntimas”.
Las pruebas clave y la denuncia de la joven
Cansada de las agresiones, la adolescente buscó asesoría jurídica. Ella tomó la iniciativa de hablar primero con su novio, quien la impulsó a contarle a su madre. Además, la joven reunió pruebas clave que comprometieron a Omar Bravo.
La víctima tomó 42 capturas de pantalla de los mensajes de texto que el exfutbolista le enviaba. El sujeto le obligaba a borrar estos mensajes. Asimismo, la adolescente grabó un video a escondidas. En el video, aparece el exfutbolista y se escucha un acto erótico sexual. En consecuencia, estas pruebas permitieron a las autoridades iniciar la investigación formal contra el exfutbolista.










