Un Microsismo de magnitud 2.3 sacudió la Ciudad de México la noche de este lunes 10 de noviembre. El temblor, con una profundidad de apenas un kilómetro, tuvo su epicentro en Coyoacán, cerca de los límites con Iztapalapa, provocando percepciones “fuertes” en la zona, pero sin activar la alerta sísmica.
Un Microsismo magnitud 2.3 sacudió la Ciudad de México. El evento ocurrió la noche de este lunes 10 de noviembre. De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el epicentro se ubicó en Coyoacán, cerca de los límites con la alcaldía Iztapalapa. La baja profundidad del temblor, de solo un kilómetro, provocó que la percepción de la intensidad fuera “fuerte” en la zona epicentral, según reportes de SkyAlert.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México informó sobre la situación. Por ahora, no se reportan personas lesionadas. Además, no hay daños confirmados en las estructuras. Sin embargo, la dependencia está en comunicación con las autoridades locales para la revisión de las zonas aledañas y descartar cualquier afectación.
Epicentro del Microsismo y Detección
La ubicación preliminar del epicentro del Microsismo fue en Coyoacán. Los reportes indican que se localizó específicamente entre la avenida Canal de Miramontes y la Cineteca Nacional de las Artes. La zona cercana al epicentro, que colinda con estaciones del Metro como Tasqueña y General Anaya de la Línea 2, fue la que más sintió la sacudida.
Un dato geológico importante fue destacado por SkyAlert. El temblor se originó lejos de las estaciones para microsismos. Además, ocurrió en una zona distinta a la Falla de Plateros. Esta falla había generado decenas de microsismos en años pasados. El origen en una zona diferente subraya la complejidad de la sismicidad local en el Valle de México.
¿Por Qué No Sonó la Alerta Sísmica por el Microsismo?
Luego del Microsismo en Coyoacán, surgió la duda frecuente de por qué no sonó la alerta sísmica. La razón radica en el diseño preventivo del sistema. Las autoridades de la Ciudad de México han explicado en el pasado que la alerta sísmica no se activa cuando el epicentro ocurre en la propia ciudad.
El sistema está diseñado para dar tiempo de reacción. Genera una señal de advertencia cuando el temblor ocurre en las costas del Pacífico. No obstante, cuando el epicentro es tan cercano a la capital, el temblor se siente antes de que la señal pueda ser procesada y emitida. Esto anula el propósito de aviso preventivo de la alerta. La ciudadanía debe permanecer atenta a las indicaciones de las autoridades de Protección Civil.










