Erika María “N”, señalada como presunta responsable del feminicidio de Carolina Flores, fue detenida en Venezuela tras permanecer prófuga desde el crimen ocurrido en abril en la Ciudad de México.
La mujer, de 63 años, fue localizada en Caracas luego de haber salido del país un día después del asesinato, ocurrido el 15 de abril en un departamento de Polanco.
Detención tras huida internacional
De acuerdo con reportes, Erika “N” viajó a Venezuela vía Panamá tras el crimen.
Su captura se concretó el 24 de abril por autoridades venezolanas, mientras se encontraba en calidad de prófuga.
Actualmente, permanece bajo custodia mientras se realizan los trámites correspondientes para su posible extradición a México.
El feminicidio de Carolina Flores
El caso ha generado indignación nacional por la forma en que ocurrió.
Carolina Flores, de 27 años y exreina de belleza, fue asesinada dentro de su domicilio, donde vivía con su esposo y su hijo de ocho meses.
Las investigaciones apuntan a que la agresión fue cometida por su suegra, Erika “N”.
El ataque quedó registrado en una cámara instalada en el departamento, lo que se convirtió en una pieza clave en la investigación.
Retraso en la denuncia y polémica
Uno de los elementos que ha generado mayor controversia es que el crimen no fue reportado de inmediato.
El esposo de la víctima presentó la denuncia casi un día después de los hechos, lo que habría facilitado la fuga de la presunta agresora.
Además, el caso ha sido señalado por colectivos y usuarios como un ejemplo de posibles fallas en la respuesta institucional.
Investigación y proceso en curso
La Fiscalía de la Ciudad de México mantiene abierta la investigación bajo el protocolo de feminicidio.
Previamente, se había emitido una orden de aprehensión y una ficha roja de Interpol para localizar a la sospechosa.
De ser encontrada culpable, Erika “N” podría enfrentar penas de hasta 70 años de prisión conforme a la legislación vigente.
La detención de Erika “N” representa un avance en el caso del feminicidio de Carolina Flores, que continúa bajo investigación en medio de exigencias de justicia y cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades.










