La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la participación del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en el inicio de una academia internacional de capacitación policial en Querétaro.
El diplomático estadounidense y el gobernador Mauricio Kuri encabezaron la colocación de la primera piedra del proyecto.
La academia busca capacitar policías para detectar e interceptar drogas, armas, dinero ilícito y otras formas de contrabando.
Sheinbaum señaló que le llamó la atención la ausencia de representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Defensa Nacional y el gabinete federal de seguridad.
La mandataria explicó que la delincuencia organizada corresponde al ámbito federal. Por ello, consideró necesario que estos proyectos sean coordinados con el Gobierno de México.
“No creo que en este caso incurra en un delito como tal, pero sí es muy importante exhibirlo y decirlo: no es algo normal”, declaró.
Cooperación debe pasar por la SRE
Sheinbaum reconoció que las instituciones mexicanas pueden recibir capacitación y equipo de agencias estadounidenses en materia de seguridad.
Sin embargo, sostuvo que cualquier colaboración debe realizarse mediante los canales establecidos en la Ley de Seguridad Nacional y con intervención de la Cancillería.
“Cualquier institución de Estados Unidos que quiera capacitar en México por razones de seguridad tiene que pasar necesariamente por la Secretaría de Relaciones Exteriores”, afirmó.
La presidenta solicitó al canciller Roberto Velasco comunicarse con Ronald Johnson y Mauricio Kuri para revisar las condiciones del proyecto.
El embajador había informado que acudió al evento en representación del presidente Donald Trump. También aseguró que Estados Unidos ha destinado más de 10 millones de dólares a capacitación y equipamiento de seguridad en Querétaro durante la última década.
Durante la misma conferencia, Sheinbaum informó que México pidió pruebas sobre un supuesto ataque contra la Guardia Costera estadounidense desde territorio nacional.
Explicó que ninguna autoridad mexicana ha detectado disparos realizados desde este lado de la frontera.
Pese a la falta de evidencia, México y Estados Unidos acordaron desplegar un operativo espejo para evitar incidentes.
En el lado mexicano participan elementos de la Guardia Nacional y de la Defensa. Estados Unidos desplegó personal del Comando Norte y la Guardia Costera.










