Dos científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) participaron en una investigación internacional que analizó genomas de 103 especies de murciélagos y 44 fósiles. El estudio concluye que estos mamíferos surgieron en Europa hace unos 65 millones de años. Además, sus resultados aparecieron en septiembre en la revista Nature.
Se trata de Jorge Ortega Reyes y Edgar Guillermo Gutiérrez González, de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB). Ambos integraron el consorcio internacional Bat1K, que reunió a 137 investigadores de 64 países.
La aportación del IPN al estudio
Ortega Reyes, doctor en ecología, fungió como responsable técnico para México, Centroamérica y el Caribe. “Para nuestro país se recolectaron tejidos de los murciélagos endémicos y fueron secuenciados para obtener los genomas”, explicó, según el IPN.
Previamente, el investigador encabezó un proyecto con apoyo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). Con ese trabajo, su equipo obtuvo los genomas de las 19 especies de murciélagos endémicos de México. Después, esos datos se integraron a la plataforma Bat1K.
Por su parte, Gutiérrez González obtuvo su doctorado en ciencias químico-biológicas con este proyecto. También participó en la colecta de tejidos en Baja California, Sonora, Sinaloa y Coahuila. Así, ambos científicos del IPN aportaron información de especies mexicanas al análisis global.
Qué revela la investigación
De acuerdo con la Universidad de St Andrews, el trabajo descarta hipótesis previas sobre un origen asiático, africano o norteamericano. Según el estudio, los primeros descendientes se dispersaron hacia África. Luego, desde ese eje entre Europa y África, los murciélagos llegaron a Asia, América y Australia.
Asimismo, los resultados indican que la ecolocalización y el vuelo aparecieron casi al inicio de su evolución. El equipo también reconstruyó el genoma del ancestro de los murciélagos.
Para el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, la investigación tiene relevancia en biología evolutiva, genómica y paleontología. En ese sentido, los autores consideran que estos datos podrían apoyar estudios sobre envejecimiento, inmunidad y resistencia a enfermedades en humanos.










