El gobierno federal mantiene una política de cero impunidad que ha permitido la detención de diversos funcionarios locales vinculados a la delincuencia organizada durante el último año. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que no ve ninguna necesidad de iniciar una investigación contra Julio Scherer, exconsejero Jurídico de la Presidencia. La mandataria fijó esta postura tras la publicación del libro “Ni venganza, ni perdón”, donde Scherer lanza acusaciones contra figuras de la actual administración. No obstante, Sheinbaum aclaró que si alguien posee pruebas reales contra el exfuncionario, debe presentarlas ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Transparencia y deslinde de contubernios
Durante su rueda de prensa matutina, la titular del Ejecutivo subrayó que su administración no protege a ninguna persona ni establece pactos de impunidad. Afirmó que su compromiso es únicamente con el pueblo que la eligió, por lo que actúa siempre con honestidad y responsabilidad. Respecto a la obra de Julio Scherer, la presidenta fue contundente al mencionar que no ha leído el texto ni tiene intenciones de hacerlo. Según su visión, las acusaciones mediáticas carecen de validez legal si no se acompañan de evidencias sólidas ante las autoridades ministeriales.
“Nosotros no protegemos a nadie”, recalcó la presidenta para disipar dudas sobre posibles omisiones en su gabinete. Además, cuestionó que el foco de atención se desvíe hacia Scherer mientras otros casos de corrupción histórica siguen vigentes. Por consiguiente, sugirió que la prensa y las autoridades deberían profundizar en temas como el de Genaro García Luna y los nexos con el narcotráfico en sexenios pasados.
Aplicación del principio de cero impunidad
La presidenta enfatizó que el gabinete de seguridad tiene la instrucción de actuar ante cualquier indicio de corrupción o vínculos con el crimen. Como ejemplo, mencionó el caso del exalcalde de Tequila, Jalisco, detenido recientemente por delitos de extorsión. Por lo tanto, si la fiscalía encontrara elementos probatorios contra Julio Scherer, tendría que proceder conforme a la ley sin distinción alguna. La mandataria reiteró que en su gobierno se investiga a cualquier funcionario, sea de nivel municipal o federal, siempre que existan pruebas contundentes.
Finalmente, Sheinbaum aseguró que la justicia en México ya no se utiliza como una herramienta de persecución política ni de venganza personal. El objetivo primordial es limpiar las instituciones y garantizar que la ley se aplique con rigor y objetividad. En conclusión, mientras no existan denuncias formales o pruebas de irregularidades, la presidencia no gastará recursos en indagatorias basadas únicamente en testimonios literarios o especulaciones políticas.










