El Departamento de Salud de Nueva York confirmó la cuarta muerte vinculada al brote de Legionella, que hasta ahora ha afectado a 74 personas y provocado decenas de hospitalizaciones. La víctima más reciente fue un hombre de 88 años, mientras que otros nueve pacientes permanecen internados. Las autoridades señalaron que la curva de contagios descendió tras la limpieza de 76 torres de enfriamiento en el Upper East Side y una en el Upper West Side.
Inspecciones y medidas sanitarias
El comisionado de Salud, Alister F. Martin, aseguró que la estrategia de pruebas y remediación permitió reducir la exposición a la bacteria. Sin embargo, las inspecciones continúan en edificios donde se detectó Legionella mediante pruebas PCR. Aunque la presencia de la bacteria no confirma el origen del brote, la ciudad ordenó limpiar y desinfectar todas las instalaciones con resultados positivos. Los cultivos finales podrían tardar hasta dos semanas en confirmar la eliminación total.
La legionelosis es una neumonía grave causada por la bacteria Legionella, que se desarrolla en agua tibia y estancada. El contagio ocurre al inhalar vapor o niebla contaminada, pero no por beber agua ni usar aire acondicionado doméstico. El riesgo aumenta en personas mayores de 50 años, fumadores y pacientes con enfermedades pulmonares crónicas.
Legionella y antecedentes en la ciudad
El brote generó preocupación en barrios como Carnegie Hill y Yorkville, donde se concentró la mayoría de los casos. En julio, los contagios disminuyeron de más de ocho diarios a solo uno por día, lo que fue interpretado como un signo de efectividad en las medidas de control. Una situación similar ocurrió en 2025, cuando un brote en Harlem dejó cinco muertes y más de cien enfermos.
Las autoridades recomendaron a quienes hayan estado en las zonas afectadas consultar a un médico si presentan fiebre, tos o dificultad para respirar. La tasa de mortalidad de la enfermedad puede alcanzar el 10% en casos complicados, aunque la mayoría de las personas expuestas no desarrolla síntomas graves. La vigilancia continuará hasta descartar totalmente la presencia de la bacteria y prevenir futuros brotes.










