En diferentes publicaciones periodísticas, Víctor Curioca ha sido relacionado con el funcionamiento de una red de “aviadores” dentro del Gobierno del Estado de México.
Conforme avanzan las investigaciones, una de las líneas de análisis apunta al funcionamiento de la nómina del Gobierno del Estado de México durante el sexenio 2017-2023, particularmente en los años en que Víctor Curioca ocupó la Subsecretaría de Administración.
Si las autoridades profundizan sobre cómo operaba esta estructura, tendrán que establecer quiénes ocupaban los cargos con capacidad de decisión y control sobre los procesos administrativos.
En ese contexto, el nombre de Víctor Rodrigo Curioca Ramírez ha sido mencionado de manera recurrente en distintos análisis y publicaciones periodísticas.
No se trata de afirmar responsabilidades, sino de identificar qué papel desempeñó dentro de la estructura administrativa y si su actuación forma parte de las líneas de investigación.
Cabe destacar que no es la única acusación en contra de Víctor Curioca, en años anteriores diferentes investigaciones, también lo involucran en la compra de un avión con sobreprecio para la Procuraduría General de la República (PGR), en 2013.
¿Qué papel jugó la Fiscalía del Edomex y quiénes deben responder?
Al mismo tiempo, cobra relevancia la relación administrativa con Óscar Guzmán Aragón.
Si ambos formaban parte del mismo equipo de trabajo, resulta pertinente conocer qué información ha logrado reunir la Fiscalía.
Lo anterior, relacionado principalmente con la forma en que operaba ese grupo y cuáles eran los niveles de autorización para la creación y administración de plazas.
Las investigaciones no solo plantean preguntas sobre quienes hoy aparecen mencionados públicamente.
También obligan a revisar la actuación de las instituciones encargadas de investigar estos hechos.
Indagatorias de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México?
¿Se ha reconstruido la cadena completa de decisiones o únicamente se ha puesto el foco en funcionarios de niveles inferiores?
Por otra parte, si las investigaciones evolucionan hacia el análisis de autorizaciones, documentos, movimientos presupuestales y flujo de recursos, será inevitable conocer si quienes encabezaban esas áreas serán llamados a explicar cómo funcionaba la estructura administrativa durante ese periodo.
Más allá de los nombres que hoy ocupan los titulares, el verdadero desafío será determinar dónde comenzaban las decisiones y qué nombres tenían la capacidad real para autorizarlas, cómo el de Víctor Curioca.
Finalmente, la Fiscalía del Estado de México debería investigar a fondo este modus operandi y señalar con determinación el nombre de todos y cada uno de los implicados.










