La Megafarmacia opera con poca actividad y presenta una de sus dos entradas parcialmente bloqueada por el cascajo de un socavón que se formó en enero de 2026 y que, según vecinos, continúa sin reparación. Durante un recorrido realizado un lunes al mediodía, también se observaron 50 andenes vacíos y escaso movimiento de camiones y trabajadores.
Megafarmacia opera con poca actividad y acceso limitado
El socavón afecta la entrada principal, por donde deben ingresar los tráileres que transportan medicamentos. Debido al daño en la barda y el pavimento, el acceso quedó reducido y los vehículos pequeños utilizan un retorno ubicado en el bajopuente.
Sin embargo, ese espacio no permite el paso de los tráileres. Por ello, las unidades de carga tienen que utilizar la entrada norte, lo que implica realizar un recorrido más largo para llegar a la bodega.
Ángel Samuel, vecino de la colonia Santa Teresa, señaló que el problema comenzó alrededor de enero. Explicó que parte de la carretera se deslavó junto con la barda y que el sitio fue cerrado parcialmente con tarimas.
Durante el recorrido, tres elementos de Vigilancia Auxiliar del Estado de México y dos empleados de Birmex retiraron piedras y bloques para cerrar por completo el paso. De acuerdo con lo señalado en el lugar, la medida buscaba evitar riesgos.
Casi nula actividad en los andenes de carga
La bodega cuenta con una superficie de 425 mil metros cuadrados y dos naves industriales que ocupan 94 mil 127 metros cuadrados. En el ala oeste se encuentran 50 andenes de carga y descarga.
No obstante, durante aproximadamente cinco horas se observó poca actividad en esa zona. Los andenes permanecieron sin camiones y sin trabajadores, mientras el movimiento vehicular de la carretera Jorobas-Tula contrastaba con el silencio dentro del inmueble.

En el estacionamiento del ala este había 12 camiones de carga. Ninguno realizaba labores de descarga de medicamentos durante el recorrido. También se observaron algunos automóviles de empleados.
Frente al acceso principal, en el bajopuente, había residuos de empaques de medicamentos. Algunos conservaban las papeletas de identificación de los embarques, con datos sobre el fármaco, destino, laboratorio, lote, caducidad y registro sanitario.
Trabajadores describen una operación distinta
Trabajadores de la Megafarmacia señalaron que actualmente los medicamentos no se almacenan ahí para atender pedidos de fármacos no surtidos en todo el país, como planteó el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Según su explicación, los medicamentos llegan al inmueble, son revisados y preparados para después enviarse en pedidos destinados al IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
Marisol, trabajadora del establecimiento, explicó que entre sus funciones está revisar las condiciones de los medicamentos y sus fechas de caducidad. Después, los productos se preparan para su salida.
La trabajadora detalló que una de las naves recibe los medicamentos, mientras otra se utiliza para cargar los pedidos que posteriormente salen del inmueble.
Vecinos reportan poca llegada de medicamentos
La versión de los trabajadores contrasta con lo que algunos habitantes de la colonia Santa Teresa dicen observar desde los alrededores de la Megafarmacia.
Durante un recorrido por negocios locales y el tianguis de la calle Paseo de Albatros, pocos vecinos identificaron el nombre del inmueble o conocían con claridad su objetivo.

Lindret Yamile, quien vive en la calle Paseo de Acuario, junto a la barda perimetral, relató que su hermana trabajó como elemento de seguridad en el lugar. De acuerdo con lo que le contó, la llegada de medicamentos era reducida y las bodegas se encontraban parcialmente vacías.
La vecina también señaló que actualmente escucha poco movimiento de tráileres. Desde su perspectiva, la actividad visible en el sitio se concentra principalmente en el personal de seguridad.
Una imagen de poca actividad sobre la Jorobas-Tula
La jornada dejó una imagen marcada por la baja actividad en el inmueble. En el exterior, cientos de conductores circularon por la carretera Jorobas-Tula, mientras dentro de la Megafarmacia permanecieron prácticamente vacíos los 50 andenes del ala oeste.
Además, el acceso principal continuó afectado por el socavón y el paso de vehículos de carga permaneció condicionado. En el interior, los camiones observados no realizaban descargas durante el periodo del recorrido.
Así, la Megafarmacia opera con poca actividad visible, mientras trabajadores describen un proceso de recepción, preparación y envío de medicamentos para instituciones como el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
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