La ONU denunció este viernes 9 de octubre que transmitir en vivo la ejecución de Nidal Malik Hasan, prevista para el 3 de diciembre en Estados Unidos, equivaldría a una ejecución pública y violaría la prohibición absoluta de la tortura.
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos expresó la posición de su titular, Volker Türk, después de que un funcionario del Pentágono anunciara la retransmisión del fusilamiento.
El organismo señaló que las ejecuciones públicas constituyen un trato o pena cruel, inhumano o degradante. También sostuvo que incumplir esa prohibición convertiría la ejecución en arbitraria y supondría una violación del derecho a la vida.
Su advertencia se refiere específicamente a hacer pública la ejecución mediante una transmisión en directo. Para la oficina de Naciones Unidas, esa difusión tendría el mismo carácter que una ejecución ante espectadores.
El pronunciamiento hizo referencia al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y recordó los señalamientos del alto comisionado frente a ejecuciones públicas en Afganistán e Irán.
El Pentágono quiere que el fusilamiento sea público
Un responsable del Departamento de Defensa, que habló bajo condición de anonimato, informó el jueves que la ejecución sería transmitida en vivo.
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó en un video difundido por cuentas oficiales del Pentágono que Hasan será ejecutado por un pelotón de soldados y que buscarán que la gente pueda presenciarlo.
Hasan, quien era psiquiatra militar, abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 en la base de Fort Hood, Texas. El ataque dejó 13 personas muertas, entre ellas 12 soldados, y decenas de heridos. Fue condenado a muerte en 2013.
Durante el tiroteo recibió un disparo en la columna vertebral y desde entonces utiliza silla de ruedas.
La ejecución sería la primera realizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1961. Y será la primera mediante un pelotón de fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial.










